El enigma del Epsilon Program de GTA V que llevó a internet al límite de la obsesión

Detrás de las misiones de Los Santos se esconde un fenómeno de masas que desdibujó por completo la línea entre el juego y la realidad

Epsilon Program

Septiembre de 2013. Un jugador sube por el teleférico de Mount Chiliad, la montaña más alta de Los Santos, y descubre en la pared de la estación un mural críptico: una pirámide con cinco celdas marcadas con una X, y en la base, tres símbolos que representan un OVNI, un huevo roto y un hombre volando con un jetpack. No hay ninguna pista adicional. Solo una inscripción sobre la plataforma de observación que dice: "COME BACK WHEN YOUR STORY IS COMPLETE" (Vuelve cuando tu historia esté completa). Lo que ocurrió a continuación fue uno de los fenómenos de consumo más sofisticados de la cultura digital del siglo XXI.

Bigfoot nunca existió, pero Rockstar lo sabía perfectamente

Para entender Mount Chiliad hay que retroceder nueve años, a cuando GTA: San Andreas sembró el terreno sin haberlo planeado. En los primeros días tras el lanzamiento de 2004, los foros de internet se llenaron de testimonios sobre avistamientos de Bigfoot en los bosques de Back O' Beyond. Capturas manipuladas, vídeos falsos, testimonios de amigos de amigos. La comunidad construyó una leyenda de la nada, y Rockstar tomó nota.

Bigfoot nunca existió en el código del juego. Obbe Vermeij, director técnico de Rockstar North entre 1995 y 2009, lo confirmó décadas después en X con una respuesta que no dejaba margen: "Bigfoot está en la misma categoría que las escaleras trepables", es decir, una función descartada por falta de tiempo durante el desarrollo. Y el gruñido que los jugadores juraban escuchar en los bosques, esa señal que tantos interpretaron como la respiración del monstruo entre los árboles, era el estómago de CJ rugiendo de hambre mientras los jugadores pasaban horas buscando algo que no estaba ahí.

Pero el estudio aprendió una lección de mercado que no tenía precio: la ambigüedad genera una publicidad orgánica que ningún presupuesto puede comprar. Red Dead Redemption: Undead Nightmare (2010) guiñó el ojo a la leyenda con un trofeo por cazar un Sasquatch titulado "Six Years In The Making", referencia directa a los seis años que la comunidad llevaba buscando al inexistente primate. En la versión francesa, ese mismo trofeo se llamaba "Plus la peine de chercher, CJ" —ya no hace falta buscarlo, CJ—, dejando claro que Rockstar sabía exactamente lo que había hecho.

Con GTA V en 2013, la desarrolladora no esperó a que la comunidad fabricase sus propios mitos. Los diseñó desde el principio.

"Kifflom": el culto que te cobra 40.500 dólares para nada

El Epsilon Program llevaba activo mucho antes de que nadie pusiera un pie en Los Santos. En 2004, Rockstar habilitó el sitio web real epsilonprogram.com como parte de la promoción de San Andreas, con su propia teología disparatada —"el esperma no existe", "los dinosaurios son una mentira", "los hombres deben acostarse con nueve personas nuevas por semana"— y su deidad, Kifflom, cuya naturaleza jamás se especifica. Al pulsar el enlace para leer el Tratado de Epsilon, el servidor redirigía a un texto que informaba de que el libro aún no había sido escrito y solicitaba donaciones en metálico a un apartado de correos ficticio en las Islas Caimán.

En GTA V, el culto adquirió una dimensión interactiva que simulaba, con precisión quirúrgica, las mecánicas psicológicas de las sectas reales. Las misiones del Epsilon Program son exclusivas para Michael De Santa, el único de los tres protagonistas que encaja en el perfil predilecto del culto: hombre blanco de mediana edad, con dinero y en crisis existencial. Si Franklin o Trevor intentan acceder al portal desde dentro del juego, el sistema los bloquea con un mensaje taxativo: "¡Acceso denegado! Tu IP ha sido registrada como la de un Insalvable".

El proceso de adoctrinamiento de Michael arranca con un test de identidad cuyas respuestas no importan en absoluto: el resultado es siempre el mismo, el sistema dictamina que el usuario necesita "esclarecimiento espiritual". A partir de ahí, el jugador debe donar 500 dólares, luego 5.000, luego 10.000 más. Debe comprar una túnica azul celeste por 25.000 dólares y llevarla puesta durante diez días consecutivos de juego, tiempo durante el cual los transeúntes de Los Santos le saludan con un "¡Kifflom!". El remate: correr cinco millas por el desierto de Grand Senora ataviado con el hábito, presionando el botón de carrera en un páramo estéril sin ningún objetivo visible. El total mínimo en donaciones para llegar al final de la cadena de misiones asciende a 40.500 dólares.

La misión final, "Unknowing the Truth", ofrece una elección que resume todo el arco: obedecer a Cris Formage y entregar un camión cargado de dinero a cambio de un tractor oxidado con la matrícula "KFLAM", o rebelarse, liquidar a los guardias y llevarse 2.100.000 dólares. Si el jugador traiciona al culto, Formage llama furioso para declararlo "Insalvable" para siempre. La sátira funciona en ambas direcciones: quien obedece hasta el final recibe basura; quien se rebela gana una fortuna. El juego ridiculiza al culto y al jugador que se deja llevar por él al mismo tiempo.

Cinco ganadores reales que desaparecieron de internet

La dimensión más calculada de la operación Epsilon fue su estrategia de lanzamiento previo al juego. En abril de 2013, Rockstar abrió un concurso real en redes sociales bajo la etiqueta #KIFFLOM: los fans podían subir fotos vistiendo la túnica azul celeste para optar a ser incluidos como personajes dentro del juego. Cinco ganadores —Jesse, Ameer, Haylee, Joscha y Tiana— fueron seleccionados bajo estrictos acuerdos de confidencialidad. Sus caras reales fueron digitalizadas e introducidas como peatones epsilonistas en la sede de Rockford Hills, en el barrio exclusivo donde vive Michael.

El anuncio de los ganadores no llegó por el canal oficial de Rockstar. Llegó a través de cultstoppers.com, un sitio web real que también existía dentro del juego, gestionado por un grupo ficticio de "activistas anticultistas". Los cinco ganadores aparecían en carteles de desaparecidos, como si el Epsilon Program los hubiese captado. Durante años, el silencio absoluto de esos cinco en redes sociales —blindados por el NDA— alimentó la teoría de que poseían algún código secreto del juego que Rockstar les había entregado en privado.

El subreddit que se convirtió en lo que estudiaba

Mientras el Epsilon Program absorbía a Michael dentro del juego, el mural de Mount Chiliad absorbía a la comunidad fuera de él. r/chiliadmystery acumuló más de 40.000 miembros dedicados en exclusiva a descifrar la montaña, analizando frecuencias de radio inusuales, telarañas invisibles que aparecían a determinadas horas de la madrugada y coordenadas geográficas reales que supuestamente correspondían a los símbolos del mural.

WarBob, uno de los moderadores históricos del subreddit, describió la experiencia a Red Bull con una imagen que lo explica todo: "Cuando tenemos un buen día, el subreddit es un lugar muy enfocado intelectualmente. Es bastante divertido sentirte como si estuvieras al frente de una investigación policial o interpretando a Sherlock Holmes y teniendo esos momentos". Ante la insuficiencia de la propia montaña, WarBob y el resto de analistas expandieron el mandato del foro a cualquier anomalía estructural del mapa de San Andreas, convencidos de que todo el entorno funcionaba como un criptograma unificado.

BluntsAreBest, el compilador de la enciclopédica Chiliad Mystery Megathread Redux, lo reconocía con total lucidez: "Creo que el meta-mundo que ha causado esta conspiración es increíblemente entretenido, si no totalmente de locos... A lo largo de los años ha habido subgrupos que han intentado trabajar juntos de forma metódica, pero todos chocan contra la misma pared. Algunos subgrupos incluso parecen sectas/cultos intentando predicar la 'verdad'". No era una metáfora. El juego parodiaba los cultos. La comunidad que lo estudiaba reproducía sus dinámicas sin darse cuenta.

La deriva más perturbadora quedó documentada en los propios archivos del foro: un miembro destacado de los grupos de análisis de código desarrolló una fijación extrema que rozaba la obsesión patológica con el misterio. Sin poseer consola ni una copia actualizada del juego, se convirtió en el principal defensor de la "Karma Theory" en GTAForums, sosteniendo que el enigma no se resolvería mediante la programación, sino mediante un comportamiento ético perfecto dentro de la simulación. Sus kilométricas intervenciones fracturaron a la comunidad durante meses, dividiendo a los usuarios entre quienes lo consideraban un visionario y quienes lo acusaban de delirar.

Lo que el código fuente reveló: misiones canceladas y una trampa con nombre propio

La filtración del código fuente de GTA V en diciembre de 2023 ofreció las respuestas más concretas que la comunidad había obtenido en una década. Los datos minados por los investigadores de r/chiliadmystery confirmaron la existencia de misiones con nomenclatura SP_MISSION_CLF_JET_1, SP_MISSION_CLF_JET_2 y SP_MISSION_CLF_JET_3, junto a un evento repetible titulado SP_MISSION_CLF_JET_REP, bloques de código destinados a un DLC para un solo jugador centrado en una invasión alienígena protagonizada por Trevor Philips que incluía un jetpack militarizado y un asalto a Fort Zancudo. El DLC fue cancelado cuando la rentabilidad de las microtransacciones de GTA Online hizo que cualquier expansión narrativa de pago pareciera prescindible. Los activos quedaron enterrados en el código original de 2013.

Más revelador aún fue el descubrimiento de los mineros de datos: dentro del código existía una biblioteca de enlace dinámico llamada RedHerring.dll, asociada a archivos vinculados al misterio de Chiliad. El análisis demostró que esas rutinas no contenían ninguna lógica de juego funcional. Operaban únicamente como parte del sistema antitrampas, aprovechando la obsesión de la comunidad para despistar a quienes intentaban manipular la memoria interna del juego. Rockstar había nombrado el archivo literalmente "arenque rojo", el término en inglés para una pista falsa deliberada.

Otro hilo detectado por los investigadores dentro del script am_pi_menu.ysc era una línea condicional que decía "if gadget_parachute or gadget_jetpack", con el hash de memoria correspondiente al jetpack. Durante meses alimentó teorías masivas sobre la presencia del propulsor en la campaña. La ingeniería inversa posterior demostró que el código referenciaba una herramienta interna de los desarrolladores para moverse en vuelo libre durante el diseño de niveles, nunca accesible para el jugador.

El Doomsday Heist: el jetpack llegó, pero había que comprarlo

En diciembre de 2017, cuatro años después del lanzamiento de GTA V, The Doomsday Heist llegó a GTA Online revelando que bajo Mount Chiliad existía una instalación nuclear secreta construida en los años 60, reactivada por el villano Avon Hertz y su IA Cliffford. En la misión final, los jugadores escapaban de la montaña usando el Thruster, un jetpack militarizado. El símbolo del mural tenía, por fin, una encarnación jugable.

Pero el Thruster no era la recompensa de ningún proceso de deducción. Estaba disponible en la tienda virtual del juego por varios millones de dólares in-game, con la opción de agilizar la compra adquiriendo moneda virtual con dinero real. La investigación de una década se saldaba con un objeto de tienda.

Dentro de la base subterránea, Rockstar dispuso cuatro nuevos murales en color —verde, amarillo, púrpura y rojo— que referenciaban los símbolos del original de 2013. Solo el mural verde tenía resolución mecánica real: al recolectar las 27 plantas de peyote estándar en la versión de nueva generación, se activaban peyotes dorados que crecían únicamente bajo condiciones de niebla o nieve, entre las 5:00 y las 8:30 de la madrugada, en días concretos de la semana. Consumirlos permitía controlar a Bigfoot. El mismo Bigfoot que nunca había existido en San Andreas, resucitado ahora como personaje jugable, cerrando el círculo exactamente donde todo había empezado.

Los otros tres murales —el camino de iluminación de Michael, el culto de los Altruistas, el misterio del submarino— siguen sin resolución de programación conocida a día de hoy.

Antonio Retamero

Periodista especializado en la industria de los videojuegos. Con experiencia en el periodismo de investigación y en la cobertura de la actualidad y la política local, aplica su rigor periodístico en el seguimiento de la saga Grand Theft Auto y Rockstar Games.

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